7 Consejos para vivir los primeros meses junto a nuestro bebé

Actualizado: 7 de dic de 2020

¿Consejos? son muchos los que recibimos, cuando le contamos al mundo que “¡Vamos a ser papás!”. Pero a veces no son suficientes y saben por qué, por que para recibir una recomendación también necesitamos tener la capacidad de filtrar, elegir y adaptar los mejores consejos a nuestra familia y a la pareja que somos o queremos ser.


Será un momento para empezar a conocernos como familia, aprender aún más sobre este mundo, ahora con hijos, y crear, transformar o seguir implementando herramientas o estrategias para el nuevo rol de ser papá o mamá.


Sabemos entonces que un check list es lo que más nos podrá servir para ir chequeando temas importantes y así ir fortaleciendo la competencia de “tomar buenas decisiones” en este mar de información sobre bebés, rutinas, cuidados y seguir siendo pareja.


1. Nos gusta decir que la relación de pareja luego de la llegada de un hijo o hija se transforma. Vivir dicho proceso teniendo en cuenta estos 3 pilares seguro ayudará a que el camino esté lleno de conexión emocional:


  1. Seguir siendo amigos: ¿Amigos? Así es, es seguir conociendo aquellas pequeñas cosas de la vida de nuestra pareja, nos permitirá conocer su mundo y hacer uso de ello para brindar apoyo en momentos difíciles. Conocerse es saber cuál es la comida favorita o aquello que le divierte al otro o recordar sueños futuros, generando una conexión más íntima y una sensación de alianza.

  2. Conversar: Una conversación diaria permitirá compartir los retos del día a día o las alegrías, brindará la oportunidad de desahogarse, obtener apoyo inmediato, sentirnos escuchados y comprendidos.

  3. Ser delicados: Reemplacemos la crítica, el desprecio, la evasión o estar a la defensiva, por el uso de expresiones en primera persona que hagan referencia a la situación actual y a los sentimientos generados.


2. Hablando de la llegada de un nuevo integrante a casa, les contamos que los primeros cuidados del bebé se toman aproximadamente el 80% de su día y por lo tanto, del nuestro. Por esto, recordemos lo siguiente: 1. estar presente, anticipando las rutinas, es decir, verbalizando qué van a hacer y utilizando gestos suaves al iniciar cada acción, 2. preparar los espacios e implementos, reconociendo que cualquier cuidado que un bebé requiere es un momento de interacción y estimulación, 3. todo esto será la mejor manera de respetar la dirección de su interés permitiéndole al bebé ser y hacer mientras atendemos sus necesidades.


3. Reconocer que los primeros días y meses el bebé necesita una transición amorosa al mundo exterior, implicaría tener en cuenta las siguientes prácticas de crianza:

  • Mecerlo, simular el movimiento que vivía constantemente en el útero, promueve un recuerdo tranquilizador al ser un ritmo regulador. Es decir, esto ayuda a que nuestro bebé integre estímulos externos con estímulos internos.

  • Abrazarlo, que el bebé sienta los latidos del corazón de la madre o del cuidador le ayuda a reconocer que este es un mundo seguro. El tacto, también le ayuda a regular su temperatura corporal.

  • Sostenerlo, recrear el medio acuoso en el que solía flotar, aliviana el peso de cabeza y cuerpo. Este es el inicio del desarrollo espacial.


4. ¿A qué papá o mamá no nos gustaría tener poderes especiales para aprender el lenguaje del llanto de su bebé?, el cerebro de los padres tiene activados los lugares que se encargan de leer gestos, reacciones corporales e interpretar razones y crear soluciones. Es por eso que atender al llanto será el primer paso para reconocer el lenguaje del bebé. Esto ayudará a disminuir su irritabilidad, enviará el mensaje de que puede confiar en quienes lo rodeamos e irá creando en nosotros mayor capacidad para interpretar sus necesidades. Por eso, evitar dejarlos llorar o pensar que nos manipulan, nos vincula mucho más.


5. ¡El sueño del bebé! un tema de conversación frecuente en los últimos años y seguro será parte de las preguntas que recibiremos de quienes nos rodean: “¿ya duerme toda la noche?”. Lo primero es reconocer que es difícil comparar el cerebro de un bebé con el de un adulto y esto nos ayudará a ser empáticos con nuestro hijo(a) y comprender que aún necesita tiempo para poder dormir como socialmente nos lo exigen. Lo segundo será leer fuentes confiables sobre la evolución del sueño, Dormir sin lágrimas de Rosa Jové, por ejemplo. Repetimos, fuentes que sean confiables, ya que como padres tenemos la capacidad para identificar cuándo es una recomendación que no respeta el desarrollo sano ni nos hace sentir tranquilos. Lo tercero es aprender a leer las señales del bebé, algunas de estas serán señales de sueño, ojos caídos, miradas perdidas, bostezos, manos buscando la cara, entre otras, las cuales nos empezarán a mostrar la secuencia de la rutina que deben ir siguiendo.


6. ¿Estimulación infantil? un término muy usado para nombrar lo que un bebé debe hacer según su edad, nosotros preferimos no crear muchas expectativas sobre los logros de un bebé. El desarrollo de un bebé implica para él la integración de las interacciones que tiene con el mundo interno y externo, es decir, con sus señales corporales y mentales y con los estímulos que generan las personas o los objetos que lo rodean. “Serve and return”, una manera de interactuar, que forma la arquitectura del cerebro, que construye y fortalece las conexiones neuronales.


Una relación donde como padres respondamos a las necesidades del bebé:

  1. Observando, llevando la mirada hacia su interés.

  2. Devolviendo gestos… una palabra, una caricia, o un mismo balbuceo.

  3. Nombrando lo que el bebé mira, hace o siente.

  4. Turnándose, es decir, esperar una nueva interacción del bebé para luego actuar la de ustedes.

  5. Finalizando un juego y comenzando otro.


7. ¿Les han hablado de la manera más eficiente para tomar decisiones en crianza? Son tres preguntas claves que nos permiten filtrar cada dato o tip que busca solucionar lo que pasa con nosotros como padres o con el bebé. Ensayemos con un ejemplo, “déjalo llorar para que aprenda a dormir”: 1. La tradición: ¿lo que nos acaban de recomendar es algo que de manera natural ha hecho parte de nuestras tradiciones como especie? 2. El respeto: ¿el tip que escuchamos envía el mensaje de seguridad y cuidado que caracteriza las buenas relaciones humanas? 3. La evidencia confiable: ¿de dónde proviene esa información, son expertos en el tema?, ¿es un dato confiable que merece que lo apliquemos en la vida de quienes más queremos? Entonces, Tradición, Respeto y Evidencia confiable (TREC), tres palabras que nos acompañarán y guiarán a tomar las mejores decisiones en crianza, siempre en pro de nuestro hijo(a), su desarrollo y el vínculo.


Estos consejos nos invitan a seguir conociendo el lenguaje de nuestra pareja, nuestro bebé y nuestra familia, un lenguaje que nos trazará el camino para seguir descubriendo y eligiendo cada recomendación según nuestros valores, preferencias y tradiciones.


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